La Vaca busca al Buey
Barcelona City, finales del S-XX. Unos jóvenes (airados) sin prejuicios se reúnen para tocar la música que les gusta. Yo les conocí allá por 1997, y, en cierta medida, me recordaron a una banda que tuve en Madrid entre 1992 y 1994 : los Sharong Stones. Al igual que los Sharong, los catalanes “pasaban” de etiquetas, buscaban diversión (“los chicos buscan diversión…” La Granja dixit ) y diversión en forma de la música que más les gustaba. Y aunque suene a tópico, buscaban hacer rocanrol. Al igual que los Sarones, estos muchachos fueron incomprendidos y despreciados por buena parte del “establishment alternativo” o del underground de la Ciudad Condal. Momento duro particularmente lo supuso la publicación de una (a mi modesto entender) injusta crítica en cierta publicación musical en la que les ponían “a caldo” y despectivamente definían su estilo como “psicogarage de juguete”.
Pues no, señores. Sepan Vuesas Mercedes que ese “psicogarage de juguete” era más auténtico y fresco que muchos “revivals”y “poses” de “auténticos” . Esos mismos “auténticos” a los que hemos tenido que sufrir en todas las escenas “indie” o “alternativas” patrias.
¿Y en qué consistía el estilo de La Vaca? Para mí, eran un peculiar cóctel de garage, psicodelia, otros sonidos sixties (con gran impronta de la Velvet Underground), punk, costa oeste,..¡cantando en castellano! El cantante(Gabi) era nuestro querido “Emperador del Paralelo”, otro gran incomprendido, ese Ramoncín/Coppini con un poco de Burning (mezclando sin rubor los 80 made in Spain con los 60 U.S.A.)
A mi juicio, LA VACA MULTICOLOR eran unos herejes para las ortodoxias de las diversas tribus urbanas. ¿Por qué fueron a la hoguera? Cargos: cantar en castellano (habráse visto: eso sólo se les perdonó a Los Negativos, a Brighton 64…), mezclar estilos (léase párrafo anterior), no pertenecer a una tribu/estética definida (demasiado duros para los sixties, demasiado sixties para los duros a la usanza) , etc, etc. Por no hablar de sus letras, verdaderos poemas urbanos, más cerca del hermetismo de La Mode, Santiago Auserón, The Smiths o Joy Division que de la mediocridad que nos invadiría desde principios de los años 90.
En fin, demasiado para puristas (mod puretas, 6t´s puretas, etc etc).
Un Madrid sin prejuicios se rindió a sus pies en “La Boca del Lobo”, antro de rocanrol donde los haya. Pero fue flor de un día. La aventura no fructificó en forma de sello discográfico ni de una afición que los llevase en volandas.
A pesar de los pesares, siguieron tocando y grabando unas maquetas a mi entender únicas . Y cuando digo únicas, me refiero a algo que pocos grupos han logrado : sonar distintos, tener un “sonido Vaca”, al igual que en los 80 había grupos con su sonido inimitable e irrepetible (Golpes Bajos, Radio Futura, Gabinete Caligari) , te pudiesen gustar o no.
La incomprensión y falta de apoyo suelen traer malos rollos al seno de las bandas de Rock (lo digo por propia experiencia con The Monks, combo sesentero que formamos Hernán “Stupid Baboons” y yo, y que fue sistemáticamente ignorado por las discográficas y los supervivientes de las escenas mod y 60´s) Y de los malos rollos continuados a la separación va solo un paso.
Aunque cuando alguien nace artista… Nuestros héroes han seguido haciendo música, muy buena música (Santiago Chamizo, teclista de la banda, y ahora con su proyecto Chamizo), e incluso alguno ha dado el salto a la fama y el reconocimiento dentro de los circuitos alternativos (¿les suena SIDONIE? Pues su bajista(Jesús Senra) fue esencial en el sonido de La Vaca Multicolor, o NO NEO, grupo del guitarrista(Héctor Xiqués), y que recientemente ganaron el concurso de maquetas de radio 3)
Estos son sólo apuntes para la biografía de una banda que se malogró demasiado pronto (un día haremos un monográfico de grupos incomprendidos y que no pasaron de maquetas: Velocets, Sharon Stones, Takeaways, Beat-in…)
Vicente “nario” Hernández, Madrid, octubre de 2003.