ÉL…

QUÉ NOS CUENTA DE LA VACA…

Caos en Mi (Mayor)

Lo primero que me viene a la cabeza son las largas caminatas que nos pegábamos Jordi y yo de vuelta del local a altas horas de la madrugada. Y que siempre acabábamos hablando de lo mismo, de lo que sería de nuestro amado grupo en adelante. No nos cansábamos nunca de elucubrar sobre el destino de la vaca.

Creo que por encima de todo, lo nuestro era una inagotable energía y unas ganas enormes de ser diferentes. No parábamos nunca. Un día un conocido nos dijo: “La música se compone de notas…y silencios”. Nosotros no teníamos ni idea de lo que era el silencio ni ningún otro tipo de pausa. Recuerdo otra frase de un amigo: “Es que no tenéis ni una sola canción amable, de esas que escuchas tranquilamente sin pensar en nada y son bonitas y redonditas de principio a fin”. Es cierto, éramos insoportables. A cada segundo teníamos que demostrar lo enfadados y ansiosos que estábamos.. Pero en realidad nos lo pasábamos en grande. Nuestros mejores conciertos fueron en el local de ensayo. Nos volvíamos locos tocando “Anfibio”… 20 minutos improvisando(delirando, mas bien). Miradas a Jordi para bajar hasta casi la nada absoluta para poco después estallar con violencia y ruido infinito. Aquello es lo mas adrenalínico que he vivido nunca.

Hubo dos vacas multicolores. La primera, mas inocente y descarada. Llena de explosiones de todo tipo y de disputas ególatras. La segunda, una vaca mas escarmentada y triste. También mas íntima y unida. Unida por las continuas patadas en el culo que recibía del exterior que no se contagiaba ni una pizca de nuestro entusiasmo. Una ciudad, un país que no estaba dispuesto a aceptar tanta arrogancia. Siempre me he preguntado que hubiese sido de La vaca en otro lugar y en otro tiempo. O que hubiese sido de unos Stooges o unos New york dolls si hubiesen aparecido en España en plena época del “soy un chico depresivo que odia ser una rock-star”. Pero vamos, ¿a quien le importa lo que piensen los demás cuando te ha cambiado la vida y lo has pasado en grande? Bueno, pues lo que iba diciendo. Dos vacas, separadas por dos sucesos: La grabación del “disco” en Banyoles y la salida de Héctor del grupo poco después. El disco de Banyoles fue nuestra bofetada de vuelta al mundo real. Aunque también habría que añadir que crecimos un palmo con la experiencia, tanto en lo musical como en lo personal.

Poco después Héctor abandonó el barco. Es de justícia reconocer desde aquí que él siempre fue la parte mas crítica-cerebral de la banda, y con él perdimos ese miembro del grupo mas “enganchado a su tiempo”. Pero también significó que hubiese mas unión en el grupo. Al desaparecer la tensión Héctor-Santi por fin parecía que todos estábamos de acuerdo en el rumbo que tomábamos. A partir de entonces conseguimos un sonido mas homogéneo y un mensaje mas sincero. Incluso en los conciertos la gente parecía mas receptiva. Punto importante fue el viaje a Madrid. Aquello fue como un espejismo, un oasis en el desierto. Acostumbrados a percibir desprecio, o peor aún, indiferencia, ver un público que no nos conocía de nada en absoluto entregado de principio a fin, disfrutando de lo que les ofrecíamos… fue como si alguien hubiera pagado a esa gente… ¡eran extras, seguro! Pero aquello se quedó en eso, en una bonita noche de verano sin ningún tipo de continuidad como bien cuenta nuestro buen amigo Vicente…

Y la música… Parece que siempre que recordamos la vaca la música queda en un segundo plano. Las guitarras de Héctor que siempre daban en el clavo, los bajos llenos de groove de Jesús y mas tarde esas guitarras tan Kiz Richards llenas de feeling rockero; los ritmos frenéticos de Jordi que te pegaban el subidón o las letras geniales de Gabi y esa voz estridente con los agudos de Rocky Erickson y los graves de Tom Waits y la peligrosidad de Iggy Pop.. Y hay que contar que grabamos mas de 60 canciones en tres años y compusimos muchas mas. Lo nuestro era un pupurrí salvaje de estilos: Desde la velvet o los stooges a Jane’s addiction o Pixies, pasando por Golpes Bajos y Radio Futura. Esta sería a groso modo la definición del estilo que teníamos (o eso nos gusta pensar). Pero depende de la canción que escuches te puede recordar a infinitas cosas.. Lo cierto es que nunca conseguimos capturar el sonido que teníamos en el local de ensayo, básicamente por culpa de los escasos medios de que disponíamos. En la actualidad, cada uno con su proyecto en solitario con infinitos mejores medios y mucha mas sabiduría y calma puede plasmar bastante mejor la idea que tiene en la cabeza. Pero algo se perdió por el camino, supongo que la inocencia.

Pero quedó lo mejor que puede quedar, cuatro amigos que me cambiaron la vida de arriba a abajo y el recuerdo de una experiencia única que pocos pueden vivir en toda su vida.

Santiago Chamizo, teclista de la banda.

QUÉ FUE DE ÉL…

Sigo ahí.. Ahora con Chamizo. Mas info en www.santiagochamizo.com

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.